martes, 12 de mayo de 2015

Destrozos y más destrozos en la Alcazaba

Pues sí, una vez más, y por desgracia, nuestra Alcazaba vuelve a sufrir los duros ataques de los vándalos que habitan entre nosotros. En esta ocasión, se han destrozado más de 30 metros de revestimiento y ladrillo de la parte superior del muro que recorre el adarve.

Pero no son los únicos ataques que nuestro más importante monumento ha sufrido. Desde su rehabilitación en 2012, no han cesado las pintadas, los grafitis rayados sobre el lienzo rehabilitado, la acumulación de basura, etc.

¿Hasta cuándo tendremos que sufrir estos daños? ¿No hay nada que se pueda hacer?

Destrozos en 30 metros de adarve de la Alcazaba. FOTO: Diario HOY

Evidentemente sí se pueden hacer cosas, aunque dé la impresión de que el Ayuntamiento no quiere hacerlas.

Para empezar, lo primero que hay que hacer es poner seguridad y vigilancia. De nada sirve advertir sobre las penas que conllevan estos actos, tal y como hace la concejala de Turismo María José Solana, si no se coge a los responsables. Es absolutamente necesario implantar un eficaz sistema de vigilancia, tanto a través de un circuito de videocámaras que sirvan para disuadir a la vez que vigilar todo el entorno de la alcazaba, como con vigilancia humana constante.

Varios son los colectivos, como Amigos de Badajoz o la Asociación Cívica Ciudad de Badajoz, que piden el cierre del monumento. No sé yo hasta que punto sería efectivo este cierre para evitar los actos vandálicos, pues solo tenemos que echar la vista atrás para recordar lo nefasto de cerrar Jardines de la Legión o Parque Castelar, pues los delincuentes saltan y encuentran escondite en el lugar sin miedo a que nadie pueda sorprenderlos. Otra cosa sería el cierre con vigilancia. En tal caso, es evidente que la medida resultaría eficaz.

Por otro lado, la mayor parte de los destrozos son grafitis, bien pintados, bien rallados. Cuando alguien hace un grafiti, lo que busca es su lectura y reconocimiento, bien sean muestras amorosas o una forma del grafitero de dejar su marca particular para que pueda ser vista y admirada. Por este motivo, un borrado rápido y eficaz de cualquier firma dará al traste con las aspiraciones de quienes se dedican a dejar su huella en el patrimonio pacense, y acabarán por desistir en su intento de perpetuarse en el tiempo.

Grafitis en el lienzo de la Alcazaba. FOTO: Diario HOY
Pero lo más importante, sin duda, es educar en el cariño y respeto a la historia de Badajoz y sus monumentos, desde pequeños. Campañas de concienciación ciudadana, tanto a los niños en los colegios, como a los padres encargados de su educación, para que transmitan esos valores. Este amor por lo nuestro también puede fomentarse mediante visitas lúdicas, haciendo que los chavales se vean partícipes en la salvaguarda de nuestro patrimonio.

Por último, no estaría de más que los jueces de menores de la ciudad tomasen ejemplo de las sentencias emitidas por Emilio Calatayud, juez de menores de Granada, que con tanto acierto impone penas de trabajos sociales que sirvan para paliar los resultados de los destrozos ocasionados por quienes comenten los actos delictivos.

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2 comentarios:

  1. Chapó. Me encanta.
    A ver si se toma conciencia y cuidamos lo nuestro. ¡Grande!

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    1. Gracias Laura. Es importante incidir en la educación de la sociedad para aprender a valorar y respetar lo que tenemos.

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