martes, 24 de marzo de 2015

Alfonso IX y la deuda histórica de Badajoz

Actualmente, y por desgracia, muchos son los prejuicios que tenemos hacia la cultura cristiana, y que nos llevan a la injusticia histórica, por muchos motivos, pero principalmente, porque la falta de cultura y preparación nos lleva a valorar con nuestra mentalidad actual hechos de un pasado remoto.

Cualquier historiador sabe que no se puede comprender la historia de un acontecimiento sin intentar situarlo en el marco social, cultural, económico, moral, etc. del momento en que se dio. Cualquier intento de juzgar la historia comparándola con la vida y la sociedad actual será, sencillamente, un intento fracasado e injusto de estudiarla.

Todo esto viene a colación por la petición que la pasada semana, con motivo del día de San José, hacía la Asociación Cívica Ciudad de Badajoz para lograr que Alfonso IX tenga el reconocimiento que merece en nuestra ciudad.


Ermita y Plaza de San José, en honor al patrón. FOTO: Monumentos de Badajoz

En el año 1230, coincidiendo con el día de San José (al menos eso cuenta la leyenda), Alfonso IX entraba en Badajoz acompañado de sus tropas para hacerse con esta ciudad, junto a otras muchas, y los terrenos comprendidos entre ellas, para volver a incorporar esta parte de la península al reino cristiano. En esta reconquista, Alfonso IX, como hicieran los reyes antecesores, se dejaría en la ciudad el pendón que, al igual que en las demás ciudades reconquistadas, se convertiría en bandera y símbolo.

Este importantísimo acontecimiento histórico, motivo por el que San José es patrón de Badajoz (y no San Juan, que siempre fue el patrón de la diócesis), parece no gustar demasiado a un sector de la población pacense, que bien por las reticencias a lo cristiano, bien por desconocimiento histórico, más que pretender la celebración de este acontecimiento, preferirían enterrarlo en el olvido, como si la reconquista hubiese sido un error histórico que jamás debería haber ocurrido.

No quiero pecar de pretencioso en esto, pues mis conocimientos históricos son más bien escasos. Pero hay que tener ciertos detalles en cuenta, que dan al traste con las hipótesis de quienes se muestran contrarios a este reconocimiento pretendido a la figura de Alfonso IX, y que paso a analizar:



1. Badajoz existió antes de Ibn Marwan

De hecho, últimamente se ha publicado mucho acerca de los restos romanos y visigodos encontrados en la ciudad. AQUÍ una muestra. Lo cierto es que en La Cocosa, a escasos kilómetros de Badajoz, por la carretera de Valverde, se encuentra la villa romana más grande e importante de la región, no siendo el único resto romano en los alrededores de la ciudad.


Villa romana de La Cocosa (Badajoz). FOTO: La Villa Romana de la Cocosa

Por este motivo, aunque la ciudad en sí, sobre el Cerro de la Muela, la fundase Ibn Marwan, lo que está claro es que él y sus tropas no llegaron a una tierra inhóspita y deshabitada, sino que ocuparon un territorio ocupado anteriormente, exactamente igual que hicieron en Mérida antes. Es decir, Badajoz fue cristiana antes que mora.


2. La reconquista de Badajoz

Algunos se empeñan en usar para Badajoz el término conquista, y no reconquista, por entender que Badajoz fue reino árabe antes que parte de un reino cristiano. Sin embargo, como ya he dicho en el punto anterior, estas tierras estuvieron ocupadas primero por cristianos, por lo que el término reconquista está perfectamente empleado, sabiendo además que los cristianos que pudieron huir del dominio árabe se fueron concentrando en el norte, mientras que los árabes, procedentes de distintas partes de África, fueron expandiéndose, ocupando todo ese territorio, que posteriormente fue recuperado por los reyes cristianos.

Como los estudios de historia es posible que los tengamos ya bastante olvidados, recomiendo buscar información en Internet acerca de la expansión árabe, y la posterior reconquista, que explica perfectamente, por ejemplo, la creación de los reinos de Portugal, León...


3. La historia de Badajoz es, sobre todo, cristiana

Es cierto que Badajoz logró durante el periodo aftasí ser un importante reino en la Península Ibérica, importancia política que no volvería a tener jamás. Pero no es menos cierto que la historia árabe de la ciudad, en tiempos del medievo, abarca apenas cuatro siglos, de los que tan solo dos fue reino. Sin embargo, tras la reconquista, la cultura cristiana ha acompañado a la ciudadanía pacense más de ocho siglos, hasta nuestros días.

Los árabes dejaron muchas cosas en nuestra sociedad, desde inventos y conocimientos, hasta palabras, monumentos, escritos, construcciones... Pero lo que somos, por mucha influencia árabe que tengamos, no se debe a su cultura, sino a la cultura cristiana.


Catedral de Badajoz, en honor a San Juan Bautista, patrón de la diócesis de Badajoz



4. Badajoz en España

Fruto de la reconquista y los reinos cristianos es la unión de los mismos para dar comienzo al país tal y como lo conocemos actualmente. No creo que haga falta contar nada acerca de los Reyes Católicos, pues hasta la televisión lo ha hecho recientemente en una exitosa serie. Pero sí me gustaría hacer hincapié en la importancia histórica de Badajoz dentro de esta España cristiana.

Para empezar, las guerras con Portugal, guerras entre los dos reinos cristianos, más importantes, tuvieron lugar con Badajoz como gran protagonista. Fruto de estas guerras aún conservamos (en ocasiones a pesar de los distintos gobiernos locales) parte del patrimonio defensivo.

Badajoz también alojó durante un tiempo a las Cortes de Felipe II, cuando se negociaba con Portugal la unión de los dos reinos. De hecho, por este motivo, Ana de Austria, mujer de Felipe II, murió en Badajoz, y sus restos fueron enterrados en el Real Monasterio de Santa Ana (de ahí el título de "Real"), aunque posteriormente fueron llevados a El Escorial.

También durante la Guerra de la Independencia, Badajoz tuvo un papel histórico relevante, convirtiéndose en uno de los puntos conflictivos más importantes del país, tanto por su ubicación, como por su papel militar.

Renunciar a toda esta historia por no llegar Badajoz a la importancia que tuviese en época aftasí como reino es, sencillamente, un doloroso error.


5. Somos lo que hemos sido

Por ello, me gusta reinvindicar todas nuestras raíces. Las árabes también, y por ello me encanta que celebremos Al-Mossassa en Badajoz. Pero también me gusta reivindicar lo anterior, como nuestro pasado romano, visigodo y anterior, y por supuesto, también lo que vino después, como nuestra pertenencia al Reino de León, al Reino de España, a las dos repúblicas... Todo ello ha derivado en lo que somos hoy en día, para bien o para mal, y por tanto, en lugar de avergonzarnos de ello, debemos sentirnos orgullosos de todo lo bueno, e intentar cambiar lo malo para el futuro.

Y es que si la historia de Badajoz como reino taifa aportó muchas cosas a nuestra cultura actual, es evidente que la cultura cristiana ha aportado más, y no podemos renunciar a ello.